Ricardo Quinto /elPeriódico
El atractivo que concita la generación de nuevos combustibles y el crecimiento en la demanda de aceites, ha movido a la industria nacional a masificar los cultivos de palma africana en el territorio nacional.
La palma de aceite es el cultivo oleaginoso que produce grasa vegetal todo el año, a través del fruto.
Una hectárea puede producir de 3 mil a 5 mil kilogramos de aceite, más de mil kilogramos de aceite de palmaste, que es el líquido graso que se importa.
“Los altos costos en la importación de aceites han provocado que algunos procesadores recurran a realizar fuertes inversiones en la siembra de palma africana”.
Una muestra de la expansión de la cual será testigo Guatemala, es que de las 65 mil hectáreas de palma africana que se cultivan en el país y que producen más de 150 mil toneladas de aceite anualmente, en 3 años habrá 100 mil hectáreas produciendo 250 mil toneladas por año.
En la actualidad, el cultivo de palma de aceite se realiza en los departamentos de San Marcos, Retalhuleu, Suchitepéquez, Escuintla, Izabal, Petén y, próximamente, en la zona del Ixcán, en donde invertirá Green Herat, una empresa norteamericana que opera en Texas, Estados Unidos.
Sin embargo, el último censo agropecuario 2002-2003, que realizó el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), detalla que el país posee una potencialidad de 809 mil hectáreas para la siembra del cultivo de palma.
De las 150 mil toneladas que Guatemala produce, 70 mil se consumen internamente y las 80 mil toneladas restantes se exportan como producto terminado a Centroamérica y a México.
El cultivo de esta planta se ha presentado por empresarios y gobernantes como una alternativa económica y energética. Se dice, al mismo tiempo, que el aceite extraído de ella sirve para generar electricidad mediante métodos menos contaminantes. La introducción de este cultivo abrirá oportunidades de empleo, construcción de infraestructura, educación y salud.
“Es posible que en 5 años lleguemos a tener más de 400 mil hectáreas en toda Centroamérica, principalmente en Costa Rica, Honduras y Guatemala”.
tambien se descarta que la región se convierta en una potencia exportadora de aceite de palma, debido a que países como Malasia, Nigeria, Indonesia, Zaire y Costa de Marfil son los mayores productores y quienes aportan los más de 3 mil millones de toneladas que se producen al día de hoy.
“En los próximos años veremos un fuerte crecimiento en el cultivo de palma africana y también evidenciaremos una importante consolidación del sector azucarero, porque ambos cultivos están posicionados en los mercados commodities y son idóneos para la producción de biodiésel y etanol”.