El reino Fungi
Por: Francisco Mauricio Martínez / Fotos: Ricardo Mata -Revista D, Prensa Libre-
Al finalizar la época de lluvia también desaparecen los hongos, multiformes cuerpos esponjosos de diversos colores y tamaños que dan origen al reino Fungi y que saturan los campos durante este periodo. Con este suceso, dejan de brotar estos organismos que pese a estar ligados a la historia del país aún despiertan desconfianza debido a que algunas especies son tóxicas.
Juan Pablo Becerra, productor de hongos, dice que para que estos se desarrollen de manera silvestre deben darse algunas condiciones, por ejemplo, lluvias moderadas, disminución de la intensidad luminosa, alta humedad en el ambiente y baja velocidad del viento.
Los microhongos se pueden ver únicamente con microscopio, mientras que los macrohongos a simple vista y el tamaño del píleo (sombrero) puede medir desde un centímetro hasta 20. El color y la intensidad de estos seres es muy diverso, ya que hay desde oscuros como el negro y el café, hasta intensos como el rojo y naranja en distintas tonalidades.
Aunque cada una de las especies tiene su nombre científico, los habitantes tienen su propia manera de llamarlos. Casi siempre relacionan la forma de los hongos con cuestiones cotidianas y populares. Por ejemplo al Hydnum repandum lo llaman “lengua de venado”, por la forma extendida del sombrero, que tiene la apariencia de una lengua.
Los científicos que se dedican a investigar este reino han descubierto que los habitantes del altiplano y Petén tienen la cultura de comer hongos, mientras que los de oriente no lo han incorporado a su dieta. “Padecen de micofobia (miedo a los hongos), debido a lo que se dice de los venenosos y porque en esa región son escasos”, dice Roberto Cáceres, del Instituto de Investigaciones Químicas y Biológicas (IIQB) de la Universidad de San Carlos (Usac).
Pura proteína
Desde siempre, los hongos han formado parte del arte culinario, pero la manera más común en que se consumen es asados en brazas y unas gotas de limón. En otras ocasiones lo acompañan con alguna salsa o en pulique. La química bióloga Ivón Sommerkamp, graduada en la Usac, dice que es “como si (las personas) comieran pollo”, debido a que 80 por ciento de su peso en seco es pura proteína, “por lo que se puede consumir como sustituto de la carne”.
El artículo científico Contribución al conocimiento de los hongos comestibles de Guatemala elaborado por el IIQB de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacia de la Usac, resalta que el valor nutritivo de los hongos se centra en su contenido mineral y vitamínico. Contiene, explica, cantidades utilizables de vitaminas B1, B2 y B12, niacina, ácido pantoténico y vitamina C o ácido ascórbico.
También contiene, agrega, minerales como calcio, hierro, fósforo y potasio. Su alto contenido en agua (80 por ciento del peso en fresco) le confiere un mayor contenido proteínico en peso seco. Contienen fibra y son bajos en calorías, carbohidratos y grasas.
Estudios efectuados en el 2003 habían identificado 62 especies de hongos comestibles. El complejo Amanita caesarea es el más conocido y apreciado, y se considera que de éste hay entre cinco y seis especies. Algunas son A. caesarea, A. hemibapha, A. calyptrata, A. tuza, A. tecomate, y A. tullosii. Todas éstas se conocen con el nombre de hongo de San Juan, el cual se acostumbra colectar el 24 de junio, sobre todo en San Juan Sacatepéquez.
De los que son comunes encontrar en los mercados del país, tres están clasificados dentro del género Ascomycetes. Helvella lacunosa y H. crispa, los cuales son conocidos popularmente como “oreja de ratón” o “monteros” por su semejanza a una silla de montar. También está el Hypomyces lactifluorum llamado “trompa de coche” por su parecido a un hocico de cerdo.
Bajo estudio
El uso de hongos en la preparación de pócimas para curar algunas dolencias siempre ha estado presente en la cultura de varios países durante milenios. Sommerkamp anota que algunas especies las hierven para hacer un té contra los parásitos. Otras, las convierten en polvo o pasta y la aplican en heridas para cicatrizarlas, detener una hemorragia o como antiinflamatorio.
Cáceres cuenta que el año pasado en el IIQB se estudiaron las propiedades cicatrizantes de cinco especies que son utilizadas contra la pañalitis. En la actualidad se analizan otras cinco a las que se les atribuyen facultades inmunomoduladoras. “Esperamos determinar si aparte de su valor nutritivo tienen cualidades medicinales”, comenta.
Sommerkamp, en su informe Los hongos macromicetos de Guatemala (publicado en Piedras Hongos. Museo de Tabaco y Sal. Tokio, Japón, 1994) dice que en Guatemala se utiliza el Calvatia lilacina para la detención de hemorragias y prevención de infecciones. Esto se ha observado, agrega, en la costa sur, principalmente en los departamentos de Escuintla y Santa Rosa. También se hacen preparados a base de lentinán con hongos del género Lentinus para el tratamiento de enfermedades artríticas y reumáticas.
Para ver el articulo completo haga Click aquí.

Meneame
del.icio.us
Por Ingrid Roldán Martínez/Prensa Libre.
En este documento que podemos encontrar una breve reseña de la historia del Maiz en Guatemala, Publicado en El Periódico Siglo XXI y su Revista Magazine 21.
El manejo adecuado del tomate en poscosecha es de importancia no sólo para satisfacer las necesidades de los consumidores durante todo el año, lo que implica el transporte desde áreas de producción muy distantes de los centros consumidores, sino también para eventuales exportaciones hacia el Hemisferio Norte y el resto de América. Países como: Estados Unidos, México, Reino Unido, Argentina, Bolivia y el Territorio Británico en América representaron ventas de 710.439 cajas de 20 kilos a Noviembre del 2002. Llegar con un producto de excelente calidad a esos destinos ha sido una de las principales limitantes y lograr una mejor conservación del producto podría aumentar los volúmenes exportados.
La carambola ha sido cultivada en el sudeste Asiático (e.g., Malasia, India y Sri Lanka) durante siglos. Los frutos procedentes de las primeras plantas introducidas eran ácidos. Recientemente, se han introducido semillas y materiales vegetativos procedentes de Tailandia, Taiwan y Malasia que han permitido la selección de variedades más dulces.
Las micorrizas se han clasificado con base su estructura, morfología y modo de infección en dos tipos principales: ectomicorrizas y endomicorrizas. Este último se divide en varios subtipos: Ectendomicorriza, Arbutoides, Monotropoides, Ericoides, Orquidáceas y las arbusculares que son las más comunes (Sieverding 1991). Micorrizas arbusculares (MA) pertenece al orden Glomales. El suborden Glomineae tiene 2 familias: Glomaceae que comprende los géneros Glomus y Sclerocystis, y Acaulosporaceae, que incluye 2 géneros: Acaulospora y Entrophospora. El suborden Gigasporineae, tiene una sola familia: Gigasporeaceae con 2 géneros: Gigaspora y Scutellospora.
La medida más efectiva contra el dengue es el control de su insecto vector Aedes aegypti. Para tal propósito la acción más común es el uso de insecticidas, lo cual es controversial, porque es caro, sólo afecta a los adultos, induce resistencia y contamina el ambiente. No obstante, el control biológico con predadores naturales de Aedes aegypti, como los copépodos (microcrustáceos) ha sido exitoso en varios países. Uno de los géneros más grandes de copépodos es Mesocyclops thermocyclopoides. El objetivo de este trabajo es la evaluación de la acción depredadora de este microcrustáceo en contra de las larvas de A. aegypti.
Por: Gema Gil/ Revista D, Prensa Libre.
Se conoce como evapotranspiración (ET) la combinación de dos procesos separados por los que el agua se pierde a través de la superficie del suelo por evaporación y por otra parte mediante transpiración del cultivo.
